sábado, 26 de febrero de 2011

Las revoluciones desde abajo, siempre atraen a cualquier apasionado de la Historia.
Asistimos a la victoria del pueblo en Egipto y estamos asistiendo a la masacre de Libia.

Sin animo de defender la Historiografía morfológica - y darle un sentido simplemente cíclico a los acontecimientos - y menos aún que se piense en una posible comparación- si que viene a mi memoria la oleada de revoluciones del siglo XIX, en particular el ciclo revolucionario de 1830, toda Europa se vió sacudida por revueltas en las que los pueblos, pedían no estar bajo el yugo de un país extrangero.
El resultado de esta oleada revolucionaria fue la independencia de Bélgica de su encadenamiento a Holanda, pero la cruz estuvo en Polonia, cuyo intento de independizarse de la entonces Rusia zarista, se convirtió en un baño de sangre y en una represion durísima.

Los paralelismos, para mí, en este caso, son inevitables, pero ahora estamos en una coyuntura diferente, vamos a ver que puede hacer este mundo "globalizado", porque no corra más la sangre en Libia.